Los ácidos grasos omega-3 son muy importantes para los perros. Pueden ayudar de muchas maneras. Para empezar, pueden hacer que la piel y el pelaje de su perro brillen y estén sanos. Si su perro tiene la piel seca o el pelaje apagado, los omega-3 pueden ayudar. Funcionan reduciendo la inflamación, lo que significa que pueden mejorar la sensación de la piel de su perro. Los perros con alergias también podrían encontrar alivio del picor cuando consumen suficientes omega-3. ¡Es como darles una loción calmante desde dentro hacia fuera!
Otro punto importante es hablar con su veterinario sobre la cantidad de omega-3 que necesita su perro. Las necesidades varían según la edad, el tamaño y la salud de cada perro. Por ejemplo, un cachorro pequeño podría necesitar menos que un perro adulto grande. Un veterinario puede ayudarle a determinar la cantidad adecuada. Así podrá asegurarse de que su amigo peludo reciba la ayuda que necesita, sin excederse con algo bueno.